
Ya está hecho, no hay marcha atrás.
Antes de salir te he besado y he sentido el sabor almendrado del veneno que acabamos de consumir. La botella se ha quedado en el vestidor.
7 minutos de vida restantes y una función que dar.
Vamos amor mío, el público nos espera.
6.50...
Primero la oscuridad. Así comienza todo.
Hoy ella será quien abra y cierre este acto.
6.10...
Te siento al otro lado del escenario. Nuestros cuerpos están interconectado por ligeros hilos, No somos títere ni titiritero, sólo vamos juntos y en el mismo sentido.
Nunca te he amado más que en este momento, aunque aún no llego a tocarte.
6.00...
Por fin la música comienza.
Un breve intro y luego una explosión de luz que nos ha cegado momentáneamente.
Pero, qué placer recuperar la vista y que seas tú lo que ven mis ojos.
5.45...
Como espejos del otro hemos iniciado esa cadena de movimientos mil veces ensayados.
Si la perfección existe, estoy segura de que se asimila a esto. A esta sincronicidad con la que nustros hilos nos llevan.
Los primeros y sinuosos movimientos que hacemos, pronto se tornan toscos, podríamos decir que violentos, y parece que nos quisiéramos hacer daño, pero ambos sabemos que no llegaremos a tocarnos siquiera, esto es un baile no una pelea.
4.55...
Tus ojos brillan con esa fiereza que tanto amo, tú eres mi mundo, aquí y ahora, por siempre y desde siempre.
Ven hacia mí y yo iré hacia tí, con esa lentitud programada adrede para aumentar la intensidad de nuestra danza.
4.04...
Incluso en nuestro círculo privado aquí arriba en el escenario, podemos sentir la tensión que experimentan las personas que nos rodean, esa tensión que los hace adelantar el torso en sus sillas a la espera del momento en que por fin caigamos en brazos del otro.
Pero no hay prisa, Aún tenemos tiempo.
3.27...
La melodía cambia. El ritmo aumenta. Ya no seremos un reflejo del otro, ahora el baile nos obligará a tocarnos.
3.21...
Me uno a tí en un sólo y fluído movimiento.
El suspiro de nuestra audiencia revela que muchos contuvieron la respiración en los últimos segundos.
3.14...
Ya los hilos no nos guían, ahora nos atan en puntos estratégicos de forma que no podamos separarnos.
Y el baile continúa, ahora de forma acompasada, complementando cada uno de mis movimientos con los tuyos.
2.57...
Cada roce de nuestros cuerpos está perfectamente planeado y sincronizado, sin embargo la corriente eléctrica que recorre mi piel cada vez que te toco no entraba en mis planes. Siento que me asfixio de pura y simple necesidad de tí.
Este baile es la muestra de nuestra entrega total.
Estamos tan unidos en estos instantes que mi corazón late al mismo tiempo que el tuyo, nuestras respiraciones van de la mano y puedo jurar que me veo a mi misma a través de tus ojos.
2.11...
No lo puedo evitar. A medida que la música continúa, la forma en que mi cuerpo se adhiere al tuyo revela mis ansias de fundirme contigo, de volvernos un sólo ser.
1.30...
La cadencia de la música aumenta imperceptiblemente. Para nosotros es la señal de que empieza la verdadera cuenta regresiva. Te he mirado a los ojos y he visto la misma decisión que debe haber en los míos, ya que ambos sonreímos mientras nos preparamos para el último minuto.
1.15...
Vuelo en tus brazos. Y siento que cada vez que me elevo en el aire, llevo conmigo parte de los corazones de aquellos que nos observan. Se elevan conmigo, sonríen conmigo, vuelan conmigo...
0.45...
Se me ha empezado a nublar la vista, pero no me importa, no necesito ver para bailar contigo.
Cierro los ojos mientras la música marca la intensidad de los últimos segundos con un fuerte ritmo de percusión.
Ese sonido retumba en mi cabeza, en mis células. Me domina, me estremece y saca lágrimas de mis ojos.
0.30...
Es hora, ya casi termina.
Diez pasos me separan de tí en este momento.
Es la hora de mi último vuelo.
0.23...
Corro hacia tí con el alma en los pies, como si no pudiese llegar lo suficientemente rápido.
0.20...
Siento tus manos firmes y seguras al tomarme y elevarme en el aire por última vez.
Los que nos ven se han puesto de pie y han empezado a aplaudir sin que los notemos.
No saben por qué nuestro baile los ha afectado de esta manera.
Pero nosotros lo sabemos bien.
0.12
Aplaudan frágiles gentes. Aplaudan ante la magnificencia del baile de la muerte.
0.10
Las luces se apagan al mismo tiempo que mis pies vuelven al suelo.
5...
Los aplausos no cesan, incluso se escuchan sollozos emocionados.
4...
Ellos ya no existen, sólo somos nosotros...
3...
Las últimas lágrimas caen.
2....
Un último beso de despedida.
1...
Y la oscuridad se encarga de terminar este baile...
Nuestro último baile...
3 Amapolas se marchitan...:
Flores raras de Christina Rosenvinge lo ambiante muy bien
dios Ö es una pasada, precioso (me daban escalofríos mientras lo leía.)
volveré, no lo dudes :)
Un baile increiblemente mágico.
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