domingo, 7 de junio de 2009

El hombre invisible...


En esa casa vivía una niña. Cinco, quizás seis años, ojos grandes y oscuros y una incansable curiosidad.
Frente a su casa habita un hombre. Cincuenta, quizás sesenta años, ojos cansados y enrojecidos y tiene la supervivencia cubierta por una pensión.


Desde hace unos años, la vida del hombre carece de rumbo, lo agobia la monotonía.
Sus vecinos ya no recuerdan quién es ni cómo se llama. Les parece que su casa está vacía desde hace años. No le sienten llegar ni retirarse, su presencia cada vez es más debil y cada día pasa más desapercibido. Ni siquiera el señor de la esquina, que le vende diariamente el café matutino, sería capaz de dar una descripción acertada de su rostro.

Es un fantasma...


Pero, un día cualquiera escuchó un llanto.
Por alguna razón desconocida para él, salió a la calle y encontró a la niña llorando frente a su puerta.
La pequeña se aferraba la rodilla izquierda con ambas manos y el hombre notó que entre sus dedos, se empezaba a escapar un hilo de sangre.
En ese momento la niña, al sentirse observada, alzó la mirada y clavó sus ojos en los suyos.
El hombre sintió el reconocimiento y sintió en cada fibra de su ser algo que no había experimentado en años...

Aquella niña le veia! Lo miraba con atención, lo detallaba. Absorbía la mayor cantidad de información visual posible sobre él para saber si debía huir o confiar. Le veía!

Se sintió vivo por primera vez en mucho tiempo...

Apenas su cerebro superó el embotamiento que sufrió ante la dicha de tal revelación, se inclinó, colocó su mano suavemente en la cabeza de la pequeña y le dijo:

-Ese es un feo raspón, dónde está tu mamá? Deberíamos buscarla para que te lleve a tu casa y limpie esa herida...

La niña se encogió de hombros, aferró con más fuerza su rodilla y negó con la cabeza.

-Tu mamá no está?- Le preguntó el hombre.

De nuevo ella negó con la cabeza.

-De acuerdo, espera aquí, no te vayas.
Entró a su casa y salió un instante después con un botiquín. Se sentía ágil y ligero. Con presteza limpió y cubrió la herida de la niña y le relató pequeñas historias hasta que se calmó y dejó de llorar.

A partir de ese día la vida del hombre cambió.
Su rutina seguía igual que de costumbre, continuaba siendo inexistente para sus vecinos y para el hombre del kiosko donde compra el café matutino.
Pero ahora la niña lo ve. La niña sabe que él existe y lo saluda cuando juega en la calle e incluso un día tocó su puerta para mostrarle un dibujo que hizo en clases.
Era un dibujo de un arcoiris...

El hombre se sentía feliz...


Pero un día la niña no estaba. Pasaron días, semanas, meses y no la volvió a ver.

En algún momento, presa de la desesperación, preguntó por ella a los vecinos, pero ninguno de ellos lo reconocía. Desconfiados ante aquel desconocido nervioso que preguntaba por una niña, no tardaron en llamar a las autoridades acusándolo de pedófilo.
En el interrogatorio, el hombre se limitaba a frotarse las manos y balbucear -la necesito- incansablemente...

Unos días después lo internaron en una institución mental.

Aquel hombre perdió lo único que avivaba la llama de su existencia.
Enpezó a adelgazar, a encanecer, a palidecer...

Y un día desapareció... Y nadie lo notó...

Se fue con un soplo del viento. Su cuerpo desapareció, su nombre se borró de las listas, su cama no daba señales de haber sido usada...

Nadie lo olvidó porque nadie le recordaba...

Y así, él simplemente se fue...


Y en ese instante, en algún lugar del mundo, una niña soñó con un arcoiris...

10 Amapolas se marchitan...:

Cohen dijo...

al principio pense en Lolita pero al final confirme que Poe marco un antes y un después en la literarutra :)

.Amazonica dijo...

Ohh pero que triste, esperaba una historia feliz :(
Alguien lo recuerda, esa chica que dibuja arcoiris nunca lo olvidó, o al menos, eso espero.
Bonita historia. Triste, pero hermosa :)

un beso

kayako saeki dijo...

Ke historia más tierna y más bonita....
Aunke fuera por un instante dejó de ser un fantasma.... y la vida solo se vive a base de instantes....

besos...

Kimberley. dijo...

¡Como me gustó la historia! He de reconocer que siempre me han gustado los finales tristes, por no seguir las reglas normalmente, y este es muy acertado. Gracias por escribir así.
Un slaudo :)

Algún Poeta de Quinta dijo...

y solo desaparecio.....
sabes q pienso al respecto.
no lo intententes. azlo.
punto.

Nenuco dijo...

se me han puesto los pelos de punta...
me encanta
un beso

Arlekyn dijo...

Sabes? yo casi nunca leo los demas comentarios de un blog, pero supongo que todos tre elogian por tus grandes escritos, y no estoy en contra de ellos pues estan en lo cierto al elogiarte.

Este que has escrito en particular, casi me mata!!! es tan... no se como describir eso que me hiciste imaginar y sentir...

Los sueños son tan impactantes... que mal que nadie pueda o quiera recordarlos cuando regresamos a nuestra realidad!!

Gracias por esto que escribiste!! y gracias por pasearte por mi blog y por tus palabras, nome voy, aca sigo, solo que por el momento no publicare cosas mias, solo cosas triviales!

Gracias otra vez por tu Hombre invisible.

Besos imaginarios...

Martín dijo...

Linda historia! Me gusto mucho la frase final! Un beso

Zita dijo...

vaya, niña, no quiero decir màs que: Wow

DosBichos dijo...

Increíble. :)

No dejo de releerte.

P.