sábado, 5 de diciembre de 2009

Nadie sabrá...


No debo pensarte esta noche...
No debo herirme...

Tenía años que no se sentía tan dolida por una situación de este tipo...

Tanto así que no sabe qué hacer...
Ni siquiera puede llorar...

Va a darse un baño. Esperará pacientemente a que la bañera se llene, y se hundirá en el agua caliente, hasta que sus oídos sólo perciban los sonidos amortiguados y su nariz esté a menos de dos centímetros de la superficie del agua...
Para aislarse...
Para huir...
Para dejar de arrepentirse de haberse deshecho hace unos meses de su compás...
Para desear que todo sea mentira...
Para soñar que unos brazos invisibles le abrazan y calman su delirio con su presencia...

Dónde hay una voz suave que venga y le diga que todo estará bien...?
Dónde encuentra un abrazo en el cual refugiarse...

Debe procurar no dormirse hoy en la bañera... La última vez que lo hizo casi se ahoga...

Intenta sonreír frente al espejo pero se horroriza ante lo que ve y lo deja...

Sus pies entran al agua y su piel se eriza por el cambio de temperatura..

Sus movimientos son lentos pues su mente vaga perdida en otros pensamientos...
Pensamientos incompletos...
Vacíos...
Punzantes e hirientes...

Desvía la mirada hacia su cabello mientras este flota a su alrededor...
Tan largo...
Ver esto hace que los recuerdor vuelvan...
Con rabia sujeta su cabellera con una pinza y promete en voz alta cortarlo lo más pronto posible...
Aunque le duela...

El agua sigue imperturbable y la espera...
Casi se podría decir que la llama...
Le atrae hacia su escapismo...
Le acuna gentilmente en un intento por suplir los brazos que ella tanto anhela...

Con su nariz a dos centímetros de la superficie del agua, las lágrimas surgen por fin...
Lentas y cuidadosas se funden con el agua que las rodea...

Su corazón late con cautela para no perturbarla...
Ella lo siente latir en su pecho y lo escucha como entre algodones a través de sus oídos sumergidos...


No hay de qué preocuparse...
Ella no quiere morir...
Es sólo que por un par de horas deseará estar en otro lugar, lejos de aquí...
Por un par de horas querrá dejar su cuerpo aquí y volar lejos, donde sus pensamientos no la alcancen...
Por un par de horas deseará como nunca dejar de estar sola...

Pero no hay de qué preocuparse...
Todo pasará...
Y Ella volverá a reír, y cubrirá con sonrisas su última cicatríz...

Y nadie sabrá...
Y hasta el agua lo olvidará...

1 Amapolas se marchitan...:

luz de estrella dijo...

Todos hemos querido alguna vez desaparecer, ser invisibles, retroceder el tiempo y cambiarlo todo... Pero son nuestros impulsos los que nos llevan a decidir qué cosas, a veces acertamos, a veces no. Pero no tenemos que lamentarnos, pues de nada serviría.
Yo también desearía que por un par de horas estuviera ausente en el mundo...
saludosss