domingo, 6 de diciembre de 2009

Come wonder with me...


Y me fui con él...


Con su aroma a café recién hecho...
Con sus manos frías y su aliento cálido...
Con sus incoherencias y sus verdades...
Con sus palabras a medio decir y sus ideales a medio edificar...


Me fui... Con su amor por mí...


Partimos un día 31 de Febrero en un barco hecho de mazapán... Con velas tejidas con cabello de ángel y mástiles de chocolate amargo...
El día olía a licor y a moho, un aroma que siempre asociaré con la libertad...


Nuestro destino era esa isla que siempre aparece en nuestros sueños...
Una isla de costas amplias donde pequeños cangrejos te reciben cantando y dónde los cocos levitan suavemente hasta tus manos...
Una isla donde la luna se ve bellamente plateada mientras sale desperezándose del horizonte marino, y donde el Sol trae consigo al amanecer un ligero aroma a leche quemada...




Me fui con él...


Con su creatividad imposible para hacer de cada caricia una experiencia nueva...
Con su voz de silencios robados...
Con sus ojos de fotografías de polaroid...
Con sus labios de brisa de mar...


Me fui... Con mi amor por él...




A ese sitio donde las flores nunca se marchitan y donde las piedras son de los colores de la noche...
Donde una mirada basta para crear un universo nuevo...
Donde las lágrimas son sólo de dicha, y donde las aves te enseñan a volar...




Me fui con él...


Con su locura y sus desvaríos...
Con sus ganas de besarme y hacerme el amor...
Con su aroma de café recién hecho...
Con sus murmullos de guitarra de trovador...


Y me fui con él...


Con una maleta llena de sueños y helados para pasar las tardes...
Y un vestido de historias coloridas para alegrar sus mañanas...
Con mis palabras de amor inventadas que sólo sus oídos escucharán...
Con el temblor absurdo de mis manos cuando sé que me va a besar...


Y me fui...




Seguí sus huellas y borré las de ambos para que nunca nos puedan encontrar...


Y me fui...


Me fui con él...


Me fui... Con su amor por mí...








Para aquel que me hizo el regalo de mostrarme esta canción y que le ha dado vida de nuevo a mis letras...
Amapola...

sábado, 5 de diciembre de 2009

Nadie sabrá...


No debo pensarte esta noche...
No debo herirme...

Tenía años que no se sentía tan dolida por una situación de este tipo...

Tanto así que no sabe qué hacer...
Ni siquiera puede llorar...

Va a darse un baño. Esperará pacientemente a que la bañera se llene, y se hundirá en el agua caliente, hasta que sus oídos sólo perciban los sonidos amortiguados y su nariz esté a menos de dos centímetros de la superficie del agua...
Para aislarse...
Para huir...
Para dejar de arrepentirse de haberse deshecho hace unos meses de su compás...
Para desear que todo sea mentira...
Para soñar que unos brazos invisibles le abrazan y calman su delirio con su presencia...

Dónde hay una voz suave que venga y le diga que todo estará bien...?
Dónde encuentra un abrazo en el cual refugiarse...

Debe procurar no dormirse hoy en la bañera... La última vez que lo hizo casi se ahoga...

Intenta sonreír frente al espejo pero se horroriza ante lo que ve y lo deja...

Sus pies entran al agua y su piel se eriza por el cambio de temperatura..

Sus movimientos son lentos pues su mente vaga perdida en otros pensamientos...
Pensamientos incompletos...
Vacíos...
Punzantes e hirientes...

Desvía la mirada hacia su cabello mientras este flota a su alrededor...
Tan largo...
Ver esto hace que los recuerdor vuelvan...
Con rabia sujeta su cabellera con una pinza y promete en voz alta cortarlo lo más pronto posible...
Aunque le duela...

El agua sigue imperturbable y la espera...
Casi se podría decir que la llama...
Le atrae hacia su escapismo...
Le acuna gentilmente en un intento por suplir los brazos que ella tanto anhela...

Con su nariz a dos centímetros de la superficie del agua, las lágrimas surgen por fin...
Lentas y cuidadosas se funden con el agua que las rodea...

Su corazón late con cautela para no perturbarla...
Ella lo siente latir en su pecho y lo escucha como entre algodones a través de sus oídos sumergidos...


No hay de qué preocuparse...
Ella no quiere morir...
Es sólo que por un par de horas deseará estar en otro lugar, lejos de aquí...
Por un par de horas querrá dejar su cuerpo aquí y volar lejos, donde sus pensamientos no la alcancen...
Por un par de horas deseará como nunca dejar de estar sola...

Pero no hay de qué preocuparse...
Todo pasará...
Y Ella volverá a reír, y cubrirá con sonrisas su última cicatríz...

Y nadie sabrá...
Y hasta el agua lo olvidará...