domingo 19 de junio de 2011

I choose to ignore this...


Cuando el bombillo titila a las 12.43 de la madrugada sientes que entras a un mundo paralelo…
Y ahí puedo correr sin que me duelan las costillas… Correr en un par de zapatillas púrpuras mientras me sangran los labios por mi maldita compulsión de morderlos…

En toda mi vida mi sueño es tener millones de cajas de música…

Y una puta encerrada en una burbuja me ofrece un cigarro y justo cuando decido tomarlo ella se ahoga en el humo y vomita sus ojos en su esfuerzo por tomar aire puro… Me doy vuelta y corro de las imágenes de mi estúpido subconsciente… El muy sucio a veces puede ser un maldito conmigo…

Si tan sólo mis sueños fuesen tan maravillosamente reales como las emisiones perturbadas de mi mente…

Bajo la luz blanca me veo casi morena… Me suenan los dedos y me parece que su tronar es casi musical… No tengo intimidad porque miles de hormigas corren por la pared… Parece que las bastardas no durmieran…

Los gatos chinos que mueven la pata son sólo una conspiración para matarnos a todos.
Lo creeré hasta que me muera…

El frío me hace cosquillas en la garganta… Toso… y vuelvo a toser…

Me cago en las religiones y en los taoístas que no entienden que el sexo es la manera de llegar a la iluminación…
Lo creeré hasta que las hormigas de la pared me digan lo contrario…

¿Puedes volar? Creí que los cerdos volaban…

Tócame, estreméceme, mátame y hazme volar ya que tú no te atreves…
Y no te metas con mi adicción a los puntos suspensivos...

Estas son palabras desatadas… No les hagas caso… Están dañadas… Podridas por dentro… Son de otra realidad…

No les hagas caso...




miércoles 4 de mayo de 2011

Blue...

Y siento que me marchito... Por cada palabra que no escribo pierdo mis pétalos... Me ahogo entre palabras no escritas, entre letras no leídas... 
Me asfixio...

sábado 6 de febrero de 2010

Anoche...

Me repliego en una esquina maldiciendo, mientras me tomo la cabeza con las manos y siento como la sangre empieza a poner pegajosos mis dedos.
Creo que es la primera vez en mi vida que me sangra la cabeza...

Me dejo caer al suelo. Estoy asustada. La última vez que me golpeé así estuve casi cinco minutos tan aturdida que no lograba recordar quién era.

Cierro los ojos y respiro lentamente para no desmayarme. Puntos de colores se pasean frente a mis ojos

No puedo evitarlo, una sonrisa torcida asoma en mis labios al ver lo hermosos que son... Parecen pequeños copos de nieve de colores...
Pésima comparación teniendo en cuenta que nunca he visto nevar...

Mi mano derecha está completamente llena de sangre. No en vano dicen que las heridas en la cabeza son las que más sangran.

Tengo frío...

Cierro los ojos y me resigno a un desmayo que se me antoja inminente.

Y pienso...

Pienso en cómo se ve el cielo a través de la ventana del autobús destartalado en el que subí anoche a mi casa.
Ese cielo oscuro y nublado, matizado de rosado por el reflejo de las luces de la ciudad en las nubes.
Y cuando el autobús está en marcha los faros de la calle pasan frente a mis ojos e interrumpen mi contemplación del anochecer con sus regulares luces.
El efecto es onírico...
Mientras los faros pasan, la brisa acaricia mi pecho y sube por mis piernas hasta el dobladillo de mi falda.

Irreal...


Ideal...




Mi cabeza por fin ha dejado de sangrar y he logrado no desmayarme. Recuerdo mi nombre y mi gata me mira con curiosidad desde la mesa del televisor.

Y por alguna razón más poderosa que yo, rompo a llorar...


Y la sangre de mis manos se mezcla con mis lágrimas.


Y cuando recupero la respiración me duermo, agotada, hecha un ovillo en el suelo.

Y sueño...
Sueño en fotogramas...

Suspiro.

Navaja.

Negación.

Cuchillo de cocina.

Negación vehemente.

Compás.

Maldición.

Alejarse de la caja del compás.

Salir a la calle.

Gritar.

Huir.

Maldecir por no saber de qué huyo.

Llorar.

Maldecir por ser tan mojigata.

Preguntarme si me abrazarías si me vieras así.

...

Despierto sobresaltada.


Odio a mi subconsciente por hacerme tan transparente, incluso conmigo misma...


Me veo las manos, ya la sangré está seca.
Me levanto lentamente para no marearme. Me duele hasta el cabello y no siento mis pies.
Me encamino al baño a lavarme un poco.

Me encanta ver la sangre diluirse en el agua y perderse por el desagüe...

Me veo en el espejo y no me reconozco.
Las lágrimas de delineador atraviesan mi cara, tengo un rastro de sangre seca en mi mejilla derecha, algunos cabellos me caen desordenadamente frente a los ojos y estoy tan pálida que parezco un pergamino.

Y por alguna razón me gusta lo que veo. Hay un brillo en mis ojos que toda la desesperación que refleja mi rostro no logra opacar.

Y me voy a la cama, sonriendo mientras desaparezco bajo la colcha...

Si he logrado encontrar ese pequeño brillo en mi oscuridad,

supongo que todo estará bien...

domingo 17 de enero de 2010

Muñeca...

4.27 de la madrugada...

No me he movido en 5 horas...

Veo los minutos contemplarme estupefactos mientras pasan con su insoportable cadencia.

El vapor de mi taza de té se quedó adherido a mis ojos y en el fondo de la taza los restos de las flores de jamaica exudan su último rastro de esencia entre las grietas de la porcelana...

Porcelana...

Mi piel hace rato que se convirtió en porcelana.
Ahora es lisa y fría y deja ver claramente mis cicatrices...
Cicatrices de torpezas en mis manos y cicatrices de desespero y desolación en mis piernas...

Dentro de mí hace frío también.
Un frío seco que obliga a mi sangre a huir hacia mi corazón en busca de refugio...

Es bueno saber que aun algo dentro de mi conserva un poco de instinto de supervivencia...


Como si importara...


Como si te importara...


Me ves ahora??? Te gusta lo que ves???
Soy una hermosa muñeca de porcelana... De ojos castaño vidrioso y labios tersos. Tan delicada por fuera como antes lo era por dentro.

Y en mis ojos podrás ver congeladas mis ilusiones contigo y en mis grietas podrás encontrar vestigios de mi olor...

Y podrás jugar conmigo... Jugar a partirme de a poco en pequeños pedazos... Como tanto te gusta...

Destrozarás mi vestido como antes lo hiciste con mis esperanzas.
Ignorarás mi mirada fija como antes lo hiciste con mis caricias.
Matarás mi recuerdo como antes lo hiciste con mi corazón...

Mi corazón...

Ahora que me has destrozado lo puedes ver sin problemas...

Alguna vez fue el músculo que me mantuvo con vida y que se agitaba inquieto cada vez que pensaba en tí...

Míralo ahora. Es un pequeño recipiente de cristal...
Lleno de polvo de sueños... Mis sueños...
Secos y marchitos. Inertes y abandonados.
Tristes...

Tiene un sello de soledad en la tapa y tiene forma de burbuja...
Como aquellas que alguna vez quise regalarte...
Frágiles y etéreas. Mágicas...
Como tus besos...
¡Como tus malditos besos..!

Y yo te veo... Desde el límite de lo absurdamente violeta.
Te veo con mi corazón en la mano.

Y lloro mientras el vacío se roba el grito que desgarra mi alma...

Y desaparezco en silencio..

Con la resignación de las hojas muertas...

Con el último suspiro de una muñeca despreciada...




No te preocupes...


Nobody will know you broke my heart...










Mis queridos lectores...
Me honra invitarlos a visitar un nuevo espacio donde he sido recibida...
Es un sitio de realidades diversas que vale la pena conocer...
Les dejo el link: Acracia Pour les Porcs


Besos a todos!

domingo 6 de diciembre de 2009

Come wonder with me...


Y me fui con él...


Con su aroma a café recién hecho...
Con sus manos frías y su aliento cálido...
Con sus incoherencias y sus verdades...
Con sus palabras a medio decir y sus ideales a medio edificar...


Me fui... Con su amor por mí...


Partimos un día 31 de Febrero en un barco hecho de mazapán... Con velas tejidas con cabello de ángel y mástiles de chocolate amargo...
El día olía a licor y a moho, un aroma que siempre asociaré con la libertad...


Nuestro destino era esa isla que siempre aparece en nuestros sueños...
Una isla de costas amplias donde pequeños cangrejos te reciben cantando y dónde los cocos levitan suavemente hasta tus manos...
Una isla donde la luna se ve bellamente plateada mientras sale desperezándose del horizonte marino, y donde el Sol trae consigo al amanecer un ligero aroma a leche quemada...




Me fui con él...


Con su creatividad imposible para hacer de cada caricia una experiencia nueva...
Con su voz de silencios robados...
Con sus ojos de fotografías de polaroid...
Con sus labios de brisa de mar...


Me fui... Con mi amor por él...




A ese sitio donde las flores nunca se marchitan y donde las piedras son de los colores de la noche...
Donde una mirada basta para crear un universo nuevo...
Donde las lágrimas son sólo de dicha, y donde las aves te enseñan a volar...




Me fui con él...


Con su locura y sus desvaríos...
Con sus ganas de besarme y hacerme el amor...
Con su aroma de café recién hecho...
Con sus murmullos de guitarra de trovador...


Y me fui con él...


Con una maleta llena de sueños y helados para pasar las tardes...
Y un vestido de historias coloridas para alegrar sus mañanas...
Con mis palabras de amor inventadas que sólo sus oídos escucharán...
Con el temblor absurdo de mis manos cuando sé que me va a besar...


Y me fui...




Seguí sus huellas y borré las de ambos para que nunca nos puedan encontrar...


Y me fui...


Me fui con él...


Me fui... Con su amor por mí...








Para aquel que me hizo el regalo de mostrarme esta canción y que le ha dado vida de nuevo a mis letras...
Amapola...