Cuando el bombillo titila a las 12.43 de la madrugada sientes que entras a un mundo paralelo…
Y ahí puedo correr sin que me duelan las costillas… Correr en un par de zapatillas púrpuras mientras me sangran los labios por mi maldita compulsión de morderlos…
En toda mi vida mi sueño es tener millones de cajas de música…
Y una puta encerrada en una burbuja me ofrece un cigarro y justo cuando decido tomarlo ella se ahoga en el humo y vomita sus ojos en su esfuerzo por tomar aire puro… Me doy vuelta y corro de las imágenes de mi estúpido subconsciente… El muy sucio a veces puede ser un maldito conmigo…
Si tan sólo mis sueños fuesen tan maravillosamente reales como las emisiones perturbadas de mi mente…
Bajo la luz blanca me veo casi morena… Me suenan los dedos y me parece que su tronar es casi musical… No tengo intimidad porque miles de hormigas corren por la pared… Parece que las bastardas no durmieran…
Los gatos chinos que mueven la pata son sólo una conspiración para matarnos a todos.
Lo creeré hasta que me muera…
El frío me hace cosquillas en la garganta… Toso… y vuelvo a toser…
Me cago en las religiones y en los taoístas que no entienden que el sexo es la manera de llegar a la iluminación…
Lo creeré hasta que las hormigas de la pared me digan lo contrario…
¿Puedes volar? Creí que los cerdos volaban…
Tócame, estreméceme, mátame y hazme volar ya que tú no te atreves…
Y no te metas con mi adicción a los puntos suspensivos...
Estas son palabras desatadas… No les hagas caso… Están dañadas… Podridas por dentro… Son de otra realidad…
No les hagas caso...
